viernes, 4 de septiembre de 2009

La paradoja de Einstein-Podolsky-Rosen y la conexión con el Todo


La física moderna es un continuo quebradero de cabeza para la comunidad científica, la cual ha tenido que modificar drásticamente su concepción de la realidad -o paradigma- a lo largo del pasado siglo, a causa de los insólitos descubrimientos en este campo.

Uno de los fenómenos más controvertidos, es la paradoja que enunciaron Einstein y sus colegas para poner de manifiesto una inconsistencia en su propia Teoría de la Relatividad; trataré de explicarlo de la forma más clara posible, para que lo entienda cualquier profano en la materia (yo mismo tengo escasos conocimientos de física).

El entrelazamiento cuántico es una propiedad de las partículas que componen el universo, esta propiedad indica que dos partículas cuyos estados han quedado entrelazados; por ejemplo, dos fotones (partículas u ondas de luz) que provienen de una misma fuente, quedarán entrelazados y mantendrán ese enlace aunque queden separados a cualquier distancia, incluso si están en extremos opuestos del universo. Un observador que analizara el estado cuántico de una de esos fotones, conocería inmediatamente el estado del otro fotón; incluso si este observador modificara el estado de la partícula, la partícula enlazada cambiaría de estado instantáneamente, independientemente de la distancia.

Estas teorías, las cuales han sido demostradas recientemente, entran en contradicción con la relatividad general, la cual afirma que no puede existir una transmisión instantánea de información, ya que la velocidad máxima que cualquier cosa puede alcanzar es la velocidad de la luz. Esta transmisión de información implica que puntos distantes en el espacio pueden estar conectados de forma que exista un intercambio de información entre ellos. Mi ignorancia en estos temas me impide indicaros la cantidad de partículas cuyos estados pudieran estar entrelazados, pero si hacemos caso a la teoría del Big Bang, podríamos afirmar -y es una aportación personal, que no puedo demostrar por desconocimiento- que si al principio toda la masa del universo se encontraba concentrada en un espacio muy pequeño, tal vez esas conexiones sean innumerables.

Hasta aquí las implicaciones científicas. Vamos allá con las consecuencias filosóficas y espirituales.

La filosofía perenne, anterior a todas las religiones y común a todos los pueblos y culturas a lo largo de la historia, ya habla de una conexión entre el ser humano y la totalidad, esta última conceptualizada de muchas formas distintas, como Brahman por los hindúes, el Tao en oriente, y muchas otras personificaciones, más o menos acertadas, de esta idea subyacente. Tal vez no andaban tan desencaminados al pensar en la totalidad del cosmos como un enorme ser consciente, ahora que prestigiosos científicos plantean la idea de un Universo que se comporta como un ordenador cuántico; la idea es esencialmente la misma, sólo cambia la forma de abordar el problema.

La ciencia ha cambiado profundamente, y de forma paradójica, sus conclusiones más recientes se acercan más al misticismo que a sus anteriores creencias mecanicistas; por desgracia, este cambio de mentalidad sólo ocurre en los círculos especializados, ya que la gente común sigue atrapada en el Universo del siglo XIX, donde la física clásica y el determinismo son las ideas dominantes.

Actualización: En un reciente experimento, se ha logrado el efecto de entrelazamiento cuántico a niveles macroscópicos, usando superconductores, sugiriendo que estos fenómenos no son exclusivos de las partículas microscópicas.

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